Para conseguir este tipo de escuela, necesitamos dar la vuelta a la educación tradicional a la que estamos acostumbrados y para ello se necesita una innovación educativa del currículum y cambios en la escuela. Desde la asignatura que tengo en la asignatura de psicopedagogía titulada como DDIC "Diseño, desarrollo e innovación del currículum" he comprendido que los docentes desarollamos tres estilos a lo largo de nuestro desempeño profesional.
Os presento a continuación las características de cada uno, nuestro estilo educativo determina nuestra forma de comportarnos y actuar como buenos o malos profesionales, si queremos innovar y cambiar la escuela ¿qué estilo necesitamos adquirir y aprender?
* Técnico --> Le preocupa cómo hacer lo que le digan que hagan, el qué hacer no es cosa suya ya que le viene dado. Se resigna "esto es lo que hay", la responsabilidad no es suya "que hagan bien las cosas, otros". Individualista, amo y señor de la enseñanza en el aula, sigue lo que dice el libro de texto, no forma parte de las cuestiones que le inquietan, ni del pensamiento divergente entre sus alumnos, ni de la espontaneidad de colaboración con sus compañeros, metodología instructiva...
* Práctico --> Le interesa no sólo el cómo, sino también el qué,y sobre todo los porqués y para qué. Mediador y desarrollar del currículum, su reto formativo no es solo instruir conocimientos sino procurar que los alumnos aprendan a aprender, desarrollar su autonomía en un proceso de interacción y comunicación personal con los alumnos. Toma decisiones razonables y reflexivas en su desempeño laboral pero no acepta el trabajo colaborativo, ni la manipulación de sus superiores, resalta al individualismo.
* Crítico --> Se relacionan con todos los aspectos del estilo práctico pero su desempeño profesional se traduce en una colaboración, cooperación y consenso entre todos los miembros de la comunidad educativa. Además tienen una conciencia crítica hacia la estructura impuesta en el sistema educativo reflexionando sobre sus límites y posibilidades, rechazan la manera de trabajar que se impone en su cultura profesional, afirmando que se necesitan una nueva coordinación de trabajo entre los centros escolares que esta actualmente es insuficiente. El cambio educativo no se puede llevar a cabo por iniciativas particulares sino de forma colectiva poder tratar un sistema de innovación del currículo, de participación de todos atendiendo al contexto en el que se asienta cada escuela.
Yo prefiero una escuela justa en el que todo el mundo tenga derecho a participar y pueda tener voz para buscar soluciones a aquellas estructuras institucionales impuestas en educación, los docentes necesitamos desarrollar un estilo práctico (con él me refiero a ser activo no acomodarnos) pero sobre todo crítico que nos ayude a darnos cuenta que todo no es de color de rosa como nos lo pintan, sino que necesitamos movernos y apoyarnos los docentes los unos en los otros para afrontar un nuevo cambio e innovación del currículo.
Movernos significa ser práctico, para ello pienso que debemos conocer lo que nos rodea y ofrecer respuestas adecuadas a los problemas que se nos plantean, es decir, no siempre las mismas sino investigar las mejoras en educación y para ello necesitamos ser activos, comunicarnos con otros centros educativos, tomar y modificar aspectos válidos que nos ofrezcan progresar en nuestra metodología, estilo docente, y formación profesional. Conocer la actualidad y la realidad que no rodea, saber desmenuzar sus errores y buscar nuevas oportunidades válidas que favorezcan a todos los ciudadanos, porque todos formamos parte del mundo educativo.
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